Muchas veces pasa, que por no habernos sentido motivado a conocer algo, nos perdamos un gran conocimiento.
[imgrx]http://static.flickr.com/25/47108321_bdbb886e58_m.jpg[/img]En el colegio nos enseñan muchas cosas, una gran variedad de cosas que en su mayoría, a muchos, o a algunos, nos resultan aburridos y poco interesantes. Y la verdad, no hay ningún conocimiento sin interés, somos simplemente nosotros que nos convencemos a nosotros mismos que no es interesante.
Esto me pasa muchas veces, pero creo que muchas veces es porque no se nos presenta un conocimiento de tal forma que nos motive a interesarnos.
Cuando me metí a hacer el primer curso de la carrera de psicología, había echado un vistazo a las asignaturas que tendría, Estadística aplicada a la psicología (matemáticas), Motivación y emoción (muy interesante, muy complejo, muy difícil), Antropología (curiosa asignatura que te hace ver las cosas de otra manera, también lo tuve en filosofía, aunque centrado en un campo diferente), Introducción a la psicología (el nombre lo dice, muy básico y bastante interesante), Psicología del aprendizaje (increíblemente extendido, conceptos realmente curiosos, métodos impensables, y algo que se puede observar en la vida real, en el día a día), Historia de la psicología (historia, pero dedicado a la psicología, los primeros psicólogos, los avances en la psicología, los nuevos métodos...), Principios del Aprendizaje (igual que psicología del aprendizaje, pero mucho más teórico) y Neurociencia.
Del último es del que os quiero hablar, Neurociencia, la ciencia de las neuronas... ¡wow! Suena muy interesante, y lo es.
En los primeros días de clase de neurociencia mi reacción no fue del todo positiva, lo vi como biología pura y dura, y en cierto sentido lo es. Que si las células, que si las mitocondrias, el endoplasma, proteínas, aminoácidos... un montón de términos que para mi no significaban nada y estaba seguro que nunca entendería.
Lo curioso es que, al final del curso, se convirtió en mi asignatura favorita.
[imglx]http://static.flickr.com/29/47108313_f4ccfa361b_t.jpg[/img]No es lo mismo explicar un tema de una forma, que explicar el mismo tema de otra forma, y eso lo demostró muy bien la profesora de Neurociencia. Iba rápido si, pero lo explicaba todo, y si algo no se entendía, se explicaba hasta entenderlo. Y lo hacía interesante, no se cómo, pero consiguió que mostrara interés en el tema, ya que poco a poco, me fui dando cuenta de lo provechoso que puede llegar a ser saber algo del funcionamiento del cuerpo, y de lo increíblemente complejos que somos, de lo perfectos que somos, de cómo todo funciona, de cómo todo está formado... increíble.
¿Os acordáis de una serie de dibujos animados que se llamaba: Érase una vez: el cuerpo humano? Pues es una pedazo de serie, lástima que ya no se echen ese tipos de series, eran muy didácticos, uno podía aprender realmente de esa serie... ahora dicen que se aprende de Gran Hermano ¡como han cambiado las cosas!
Cada vez la asignatura de iba complicando más, pero no perdía interés, el poder entender de cómo funcionas por dentro, es una sensación rara, pero divertida, te descubres a ti mismo, lo que hay dentro de ti.
[imglx]http://static.flickr.com/26/47108328_87399eaafd_m.jpg[/img]Me miraba las manos, y movía los dedos, sin entender cómo los movía, simplemente con pensarlo, o ni siquiera eso, sin pensarlo, movía los dedos. Haced la prueba, miraros las manos, y moved los dedos ¿entendéis cómo se mueven?
Luego está también el cerebro ¡coño, quién iba a decir que el cerebro tendría tantas funciones! Cada zona del cerebro se encarga de una función especifica, pero luego también hay zonas que se encargan de regular a otras zonas, como las zonas motoras, ya que cada movimiento está producido por las zonas motoras, que siguen un orden: elegir qué parte del cuerpo mover, la intensidad del movimiento, la dirección del movimiento, la puntería, y después de todo eso, se ejecuta la orden del movimientos, pero antes de realizarla, se corrige el movimiento en caso de que no sea del todo correcto, y luego se hace el movimiento. Mueve un dedo ¿eres consciente de que mover un sólo dedo conlleva todo esos procesos mentales?
Después de cada clase, que duraba hora y media, salía y decía: acabo de recibir una sobredosis de información.
Reconozco que neurociencia es una asignatura dura, difícil, de estudiar mucho, pero el conocimiento que te aporta lo merece.
No digo que ahora me vaya a coger cualquier libro y empezar a empollármelo, no, pero intentaré estar mas atento a aquella nueva información que pueda recibir, a aprender más, por que como dicen, el conocimiento no ocupa espacio.

Comentarios:
[quote]Luego está también el cerebro ¡coño, quién iba a decir que el cerebro tendría tantas funciones![/quote]
ejem, sobre todo viendote a ti.. jajajaja (es que me las pones a huevo)
en fin, a ver si te motivan tus nuevas clases, ya nos contaras!! :)